Dado que lo mío no son las matemáticas, y para explicar por donde iban tendrían que preparase de un modo más exhaustivo mi práctica, decidí con permiso del profesor, profundizar en el análisis de los comentarios de texto.
Establecí escoger un texto que fuera un tema cercano y que suscitara el debate. Sin duda alguna fue muy enriquecedor y tuve la oportunidad de conocerles aún mejor...
Leyeron para sí mismos/as el texto. Previamente les hice un par de preguntas: ¿estamos seguros/as de que necesitamos todas las cosas que tenemos? Y...de las cosas que tenemos...¿de cuántas podríamos prescindir?
Surge el debate y en un primer momento dicen que con menos cosas de las que tienen...pero, consideran, muchos de ellos, que las cosas son necesarias y que te permiten realizar otras. Dan muchas pistas sobre lo que les interesa en la vida, lo desarrollada que está su valoración material, y curiosamente, quienes menos tenían...menos querían.
Clara es una mujer que proviene de Ecuador y viene a las clases con mucho esfuerzo. Ella aprecia mucho la autonomía que actualmente posee...y para ella ese es el mayor bien...A pesar de venir dolorida por el trabajo en el que está y que necesita,...piensa que lo material es accesorio...que nos hemos acostumbrado a vivir con muchas cosas innecesarias.
Carlos, que ha pasado por muchos momento difíciles en su vida y ha perdido todo...admite que a pesar de necesitar algunas cosas para disfrutar aún más de la vida, piensa que uno/a, puede vivir con mucho menos. Que nos hemos creído que necesitamos miles de utensilios para vivir...pero que lo más importante lo tenemos dentro.
Después de tan enriquecedor análisis, dejé que hicieran el ejercicio...Tomaron notas y respondieron a las preguntas que hay a continuación.
Les invité a que investigaran en su interior, y reflexionaran con dos preguntas que no íbamos a compartir en clase, pero que sí íbamos a dedicar un tiempo para reflexionarlas en la intimidad. Este ejercicio les gustó y hay quienes quisieron compartir experiencias y pensamientos.

También observé que removió a algunas alumnas. Una de ellas, comenzó a llorar y explicó que para ella la educación y poder venir aquí era muy importante...a pesar de que le costaba mucho estudiar y concentrarse. Dejé que la alumna se desahogara ayudando a que no fuera el foco de atención y al mismo tiempo, sabiéndose escucha y atendida.
Hubo otra alumna, Rebeca, de origen peruano y judía (algo que me dejó muy claro cuando nos conocimos), que apenas hablaba en clase y que este día quiso participar de forma más activa. Ella había sufrido muchas experiencias dolorosas en su corta existencia...había vivido de cerca experiencias con la llegada del final. Para ella la vida, era un viaje con final,...sabe que estamos de paso, como dice el texto, y que a pesar de necesitar cosas y que algunas nos hacen felices...también es verdad, que nos llenamos con demasiadas pertenencias...despojarnos de lo que tenemos también libera...y hace que nos sintamos mucho mejor.
Fue una clase muy enriquecedora y los alumnos y las alumnas agradecieron la experiencia. El texto no entrañaba una gran dificultad, pero como digo, me permitió conocerles mejor.
Leyeron para sí mismos/as el texto. Previamente les hice un par de preguntas: ¿estamos seguros/as de que necesitamos todas las cosas que tenemos? Y...de las cosas que tenemos...¿de cuántas podríamos prescindir?
Surge el debate y en un primer momento dicen que con menos cosas de las que tienen...pero, consideran, muchos de ellos, que las cosas son necesarias y que te permiten realizar otras. Dan muchas pistas sobre lo que les interesa en la vida, lo desarrollada que está su valoración material, y curiosamente, quienes menos tenían...menos querían.
Clara es una mujer que proviene de Ecuador y viene a las clases con mucho esfuerzo. Ella aprecia mucho la autonomía que actualmente posee...y para ella ese es el mayor bien...A pesar de venir dolorida por el trabajo en el que está y que necesita,...piensa que lo material es accesorio...que nos hemos acostumbrado a vivir con muchas cosas innecesarias.
Carlos, que ha pasado por muchos momento difíciles en su vida y ha perdido todo...admite que a pesar de necesitar algunas cosas para disfrutar aún más de la vida, piensa que uno/a, puede vivir con mucho menos. Que nos hemos creído que necesitamos miles de utensilios para vivir...pero que lo más importante lo tenemos dentro.
Les invité a que investigaran en su interior, y reflexionaran con dos preguntas que no íbamos a compartir en clase, pero que sí íbamos a dedicar un tiempo para reflexionarlas en la intimidad. Este ejercicio les gustó y hay quienes quisieron compartir experiencias y pensamientos.

También observé que removió a algunas alumnas. Una de ellas, comenzó a llorar y explicó que para ella la educación y poder venir aquí era muy importante...a pesar de que le costaba mucho estudiar y concentrarse. Dejé que la alumna se desahogara ayudando a que no fuera el foco de atención y al mismo tiempo, sabiéndose escucha y atendida.
Hubo otra alumna, Rebeca, de origen peruano y judía (algo que me dejó muy claro cuando nos conocimos), que apenas hablaba en clase y que este día quiso participar de forma más activa. Ella había sufrido muchas experiencias dolorosas en su corta existencia...había vivido de cerca experiencias con la llegada del final. Para ella la vida, era un viaje con final,...sabe que estamos de paso, como dice el texto, y que a pesar de necesitar cosas y que algunas nos hacen felices...también es verdad, que nos llenamos con demasiadas pertenencias...despojarnos de lo que tenemos también libera...y hace que nos sintamos mucho mejor.
Fue una clase muy enriquecedora y los alumnos y las alumnas agradecieron la experiencia. El texto no entrañaba una gran dificultad, pero como digo, me permitió conocerles mejor.
ESTOY DE PASO
“Se cuenta que
el siglo pasado, un turista americano
fue a la
ciudad de El Cairo (Egipto) con la
finalidad de
visitar a un famoso sabio. El turista se
sorprendió al
ver que el sabio vivía en un cuartito
muy simple y
lleno de libros. Las únicas piezas de mobiliario eran una cama, una mesa y un
banco.
-¿Dónde están
sus muebles? - preguntó el turista.
Y el sabio
también preguntó:
-¿Y dónde
están los suyos...?
-¿Los míos? -
se sorprendió el turista - ¡Pero si yo estoy aquí
solamente de
paso!
- Yo
también... - concluyó el sabio.
La vida en la
tierra es solamente temporal; sin embargo, algunos viven como si
fueran a
quedarse aquí eternamente y se olvidan de ser felices. El valor de las cosas no
está en el tiempo que duran, sino en la intensidad con que suceden.
Por eso
existen momentos inolvidables, cosas inexplicables y personas incomparables”.
Anónimo
Colección de textos
para ejercitarse en la lectura comprensiva
Comprueba
si has comprendido:
Antes de nada, tomate tu tiempo para repasar el
texto, leerlo de nuevo si es necesario. Después ves buscando la respuesta que
crees que es la correcta y subráyalas. Algunas no están el texto, y te
corresponde a ti pensarlas.
ESTOY DE
PASO
1.-
¿De qué continente era el turista?
2.-
Pregunta de investigación.
¿En
qué continente está Egipto?
3.-
Enumera los muebles que tenía el sabio
4.-
¿Qué preguntó sorprendido el turista al sabio?
5.-
El turista dijo que él estaba allí de paso, ¿qué le respondió el sabio?
6.-
¿Quién es el autor de este texto?
7.-
El texto dice: “La vida en la tierra es
solamente temporal” Explica esta frase.
Preguntas para ti misma/o.
8.-
El texto dice que hay “personas incomparables”
Comenta
qué persona es “incomparable” para ti y por qué
9.-
Cuenta un momento inolvidable que hayas vivido tú.


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