Tuve la oportunidad de dar una clase de alfabetización a las alumnas de alfabetización. La experiencia fue increíble, ya que imaginé que sería más fácil. Había estado durante muchas sesiones observando al profesor: su técnica de aprendizaje, su cuidado a la hora de hablar, el volumen de voz, el tamaño de la letra, etc...
A pesar de tener en cuenta todo esto, era como comenzar a conducir...tienes que estar alerta aún más de todo lo que te rodea, y había algunas cosas que pasé por alto, a pesar de tener conocimiento de ellas.
Inicié la clase de forma habitual: haciendo un problema. Elegí uno de los que me había preparado. Dicté el enunciado teniendo en cuenta que debo dar tiempo a que reflexionen sobre cómo se escribe, antes de dejarlo en pizarra.
Me iba fijando en un par de alumnas que iban más lentas y les daba tiempo. Las demás ya habían tenido tiempo de escribir, por lo que me dirigía a la pizarra para copiar lo que acaba de escribirles. Con las personas adultas hay que dejar que respiren las mentes a su propio ritmo. Tienen más lenta la capacidad de comprensión y de reacción.
Hay que fijarse si utilizan letra de imprenta o de caligrafía y adaptarse a ellas, pues algunas alumnas les costará más entender otro tipo de letra que no sea la que se utiliza en clase habitualmente.
Tengo una alumna de origen extranjero, a la que le resultó muy difícil el ejercicio de los refranes. Sabía que sería así, y lo hice a propósito para que practicar otra forma del lenguaje que se utiliza en nuestro idioma. Al resto de alumnas les resultó muy divertido.
Terminé con un poema de Emily Dickinson sobre la esperanza. Les gustó mucho a pesar de ser toda una desconocida para ellas.
Las dificultades que tienen, ya las he ido definiendo a lo largo de otros días anteriores. Hoy no fue un día diferente,...a pesar de todo el cariño que recibí a la hora de realizar mi practica. Me aplaudieron al finalizar la clase. Son mujeres llenas de momentos...necesitadas de intercambio intergeneracional y con ganas, muchas ganas, de aprender algo nuevo.
La mayoría de ellas, no quiere pasar las horas viendo la TV. Prefieren elegir qué ven y disfrutar del desarrollo de su mente con la práctica de nuevos aprendizajes. Eso favorece las conexiones neuronales, y el aumento de las capacidades cognitivas, a pesar de que también se encuentran en un momento diferente de sus vidas.
Adjunto actividad con mujeres en alfabetización.
PROBLEMAS
Lucía
ha comprado una camisa de 35€ y le han hecho una rebaja de 5€. Si tenía 80€,
¿cuánto le queda después de pagar la camisa?
Una biblioteca que
tiene tres salas posee 5.000 libros. En la sala I hay colocados 1.365 libros;
en la sala II, hay estanterías con 978 libros. ¿Cuántos libros hay en la sala
III?
En
una biblioteca hay un total de 3.500 libros: 125 son de libros de misterio,
1.280 son libros de aventuras, 36 son libros de poesía y el resto son de temas
variados. ¿Cuántos libros hay en total de misterio y de aventuras?
Los
vecinos de un pueblo plantaron 875 árboles el sábado y 697 árboles el miércoles
siguiente. De todos estos árboles, 98 murieron por falta de riego. ¿Cuántos
árboles quedaron?
LENGUAJE Emparejar refranes
Ojos
que no ven no
mires a quien
Quien
bien te quiera saben
a beso
Cada
oveja corazón
que no siente
Haz
bien te
hará llorar
Uvas y queso con
su pareja
LITERATURA
La Esperanza
"La esperanza es esa cosa con plumas
que se posa en el alma
y canta una canción sin letra
y nunca, nunca se calla.
Y más dulce suena en el temporal,
y fuerte debe ser en la tormenta
que pueda acallar al pajarillo
que a tantos consuela.
Lo he oído en las tierras más frías
y en los más exóticos mares,
aunque jamás me pidió una migaja,
ni en las mayores adversidades". (...)
Emily Dickinson
que se posa en el alma
y canta una canción sin letra
y nunca, nunca se calla.
Y más dulce suena en el temporal,
y fuerte debe ser en la tormenta
que pueda acallar al pajarillo
que a tantos consuela.
Lo he oído en las tierras más frías
y en los más exóticos mares,
aunque jamás me pidió una migaja,
ni en las mayores adversidades". (...)
Emily Dickinson
Ensueño
Para
fugarnos de la tierra
Un
libro es el mejor bajel;
y
se viaja mejor en el poema
que
es el más brioso y rápido corcel
Aún
el más pobre puede hacerlo,
Nada
por ello ha de pagar:
El
alma en el transporte de su sueño
Se
nutre sólo de silencio y paz.
Emily Dickinson


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